Más del 80% de los niños que cumplen los requisitos no reciben la prestación por participación: 15 años después de la introducción del Paquete de Educación y Participación (BuT), solo una minoría de los niños y jóvenes que cumplen los requisitos reciben la prestación por participación social y cultural, según la Fundación Bertelsmann. También existen importantes carencias en lo que respecta a material escolar y almuerzos escolares. Al mismo tiempo, se carece de datos fiables a nivel nacional sobre cuántos niños cumplen los requisitos, qué prestaciones reciben realmente y por qué no llegan a sus destinatarios.

La Fundación Bertelsmann insta a los políticos a resolver este desequilibrio mediante la implementación de pagos más sencillos y, en la medida de lo posible, automáticos, la redefinición de una prestación por participación basada en las necesidades de los niños y jóvenes, y la garantía de una recopilación de datos uniforme y periódica por parte de todas las autoridades pertinentes.

El 80 por ciento de los niños y jóvenes que cumplen los requisitos no reciben la prestación por participación

Más del 80% de los niños y jóvenes que cumplen los requisitos para recibir la prestación básica según el Código Social Alemán (SGB II) no reciben la ayuda mensual de 15 €. Los cálculos actuales de la Fundación Bertelsmann muestran que solo alrededor del 18% de los niños de entre 6 y 15 años solicitan esta prestación, y solo el 12% de los jóvenes de entre 15 y 18 años. La tasa de solicitud es aún menor entre los jóvenes que reciben asistencia social o que están amparados por la Ley de Prestaciones para Solicitantes de Asilo. Debido a la falta de datos, ni siquiera se sabe cuántos niños de familias que reciben subsidio de vivienda o complemento familiar reciben realmente esta prestación.

Uno de cada cinco niños carece de apoyo para obtener cuadernos, bolígrafosy material didáctico.

Otros componentes del Paquete de Educación y Participación tampoco llegan a todos los beneficiarios elegibles: el 78 por ciento de los niños de entre 6 y 15 años que reciben prestaciones en virtud del Código Social Alemán, Libro II (SGB II), reciben la ayuda anual de 195 € para material escolar. Esto deja a uno de cada cinco niños sin apoyo para cuadernos, bolígrafos u otros materiales de aprendizaje. Solo el 37 por ciento aprovecha el programa de almuerzo comunitario gratuito. «El Paquete de Educación y Participación mejoraría la vida de los jóvenes de familias con bajos ingresos. El dinero estaría bien invertido porque les apoya en su vida escolar diaria y les ayuda a probar cosas nuevas y participar en actividades de ocio. A largo plazo, esto aumenta sus posibilidades de participar en nuestra sociedad», afirma Antje Funcke, experta en política familiar de la Fundación Bertelsmann.

Una comparación entre los estados federados alemanes revela diferencias significativas en su utilización

Existen diferencias significativas entre los estados alemanes con respecto al uso de la prestación de participación de 15 €: en Schleswig-Holstein, el 59 % de los niños y jóvenes de entre 6 y 15 años que reciben prestaciones en virtud del Código Social Alemán, Libro II (SGB II), solicitan la prestación, mientras que en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la cifra es del 38 %. En Berlín, Hamburgo y Renania-Palatinado, nueve de cada diez jóvenes que cumplen los requisitos no reciben la prestación. «La baja utilización no se debe a que los niños no la necesiten, sino a que la cantidad es pequeña y el proceso para obtenerla es muy complicado», subraya Funcke. Según el experto, los diferentes procedimientos de aprobación y solicitud, los formularios complejos y los extensos requisitos de documentación dificultan que los padres soliciten las prestaciones.

Mejora mediante la recopilación periódica de datos y un estado de bienestar moderno

Los responsables políticos se enfrentan a un doble reto con el Paquete de Educación y Participación: primero, deben garantizar que los derechos existentes lleguen realmente a los niños y jóvenes que tienen derecho a ellos; segundo, necesitan una base de datos fiable para saber con exactitud cuántos jóvenes cumplen los requisitos, qué servicios utilizan, qué costes se generan y qué obstáculos les impiden acceder a estos beneficios. Mientras falte esta información, no se podrá evaluar de forma fiable el impacto del Paquete de Educación y Participación ni realizar ajustes específicos.

Fundación Bertelsmann: Simplificar fundamentalmente el acceso al paquete de educación y participación

La Fundación Bertelsmann propone, por lo tanto, una simplificación fundamental del acceso al Paquete de Educación y Participación. Los beneficios deberían desembolsarse sin necesidad de solicitudes adicionales siempre que sea posible, las responsabilidades deberían consolidarse y la información existente debería compartirse digitalmente entre las autoridades. Esto también aliviaría la carga administrativa de los municipios, que actualmente se enfrentan a una deuda récord. El Paquete de Educación y Participación podría servir como un ejemplo clave para que el gobierno demuestre que es posible llevar a cabo reformas que conduzcan a una administración moderna, cercana a la ciudadanía y fiable. Al mismo tiempo, es necesario revisar y ajustar periódicamente la prestación por participación en función de las necesidades reales de los niños y jóvenes. Además, se recomienda un informe estadístico estandarizado, de ámbito nacional y de publicación periódica sobre la elegibilidad, el uso, los costes y el impacto de cada prestación.

La participación crea las condiciones para los niños y jóvenes

«La participación no es un añadido, sino un requisito fundamental para la educación, el sentido de pertenencia y una buena formación. Por lo tanto, los responsables políticos no solo deben eliminar los obstáculos burocráticos, sino también, finalmente, transparentar qué niños reciben los servicios y cuáles no. Solo así se podrán diseñar los servicios de manera que lleguen realmente a los jóvenes», afirmó Funcke (Fundación Bertelsmann).

Fuente: El subsidio por participación no llega a más de ocho de cada diez niños elegibles, 20/07/2026