Temas como "decir no" y "establecer límites" casi siempre están presentes en el grupo de padres e hijos del centro comunitario y familiar KiDoZ  . Las reuniones, que tienen lugar en el distrito de Neustadt de Bremen, se centran principalmente en compartir experiencias y ofrecer sugerencias para el juego y la actividad física.

Pero Ulrike Glingener, trabajadora social cualificada de la Aldea Infantil SOS de Bremen, se encuentra frecuentemente con madres y padres que le preguntan cuál es la mejor manera de interactuar con sus hijos. Esta educadora sabe que los niños de entre 1,5 y 3,5 años son reacios a cooperar porque quieren hacer o decidir todo por sí mismos.

Ella tiene 10 buenos consejos e ideas para padres que no saben qué hacer en este tipo de situaciones:

1) Reconoce cuando tu hijo se esté portando bien.

A veces, los niños hacen tonterías para llamar la atención. Puedes evitarlo observándolos y hablándoles mientras están entretenidos.

También puedes expresar elogios, por ejemplo: "Me alegra que estéis construyendo algo tan bonito con los bloques de construcción" o "Me alegra que seáis todos tan amables entre vosotros"

2) Cumple tu promesa

Si quieres hacer algo con tranquilidad y sin interrupciones, juega con tu hijo un rato antes; esto hará que la espera sea más llevadera. Si tu hijo tiene que esperar, prométele que jugarán juntos más tarde y cumple tu promesa. Pregúntale qué le gustaría hacer mientras esperas y ten a mano un libro o un juguete.

3) Anuncia lo que viene

Anuncia lo que está a punto de suceder o lo que sucederá más tarde ese día. Aquí tienes ejemplos para diversas situaciones cotidianas:

  • "El desayuno estará listo en breve, termina tu juego y entra en la cocina."
  • "Vamos a visitar a la abuela pronto, me estoy vistiendo ahora, luego te vestiré a ti."
  • "Al final de esta historia, la televisión dejará de existir."
  • "Puedes bajar por el tobogán o subir tres veces más, y luego nos vamos a casa."
  • "Ya casi es hora de terminar la jornada, nos despediremos de todos, nos vemos mañana y cantaremos nuestra canción de despedida."

4) Formula tus deseos de forma positiva

Piensa detenidamente en lo que quieres y encuentra una forma positiva de expresarlo. Aquí tienes ejemplos para diferentes situaciones cotidianas:

  • "Quiero que te sientes en el autobús." (en lugar de que corras por el autobús)
  • "Recogeremos antes de comer." (porque después siempre es difícil)
  • "Te leeré algo después de que te hayas cepillado los dientes."

5) Ofrecer alternativas

Si no quieres que tu hijo haga algo, ofrécele una alternativa. Aquí tienes algunos ejemplos para diferentes situaciones cotidianas:

  • "No saltes aquí, hazlo allí."
  • "No arrojes este objeto, toma este otro."
  • "Puedes dibujar en papel o jugar a otra cosa." (por ejemplo, si no se va a pintar la pared o el papel pintado).

6) Piensa en lo que es importante para tu hijo

Primer paso:
Considere cuáles son las necesidades de su hijo que son importantes en su situación actual; estas pueden ser cosas muy diferentes, como la necesidad de moverse, el hambre, el cansancio, el deseo de explorar, y qué necesita para satisfacerlas.

Segundo paso:
Dile a tu hijo que entiendes lo que quiere y cómo se siente, o qué le provoca enojo, tristeza o frustración. Esto no significa necesariamente que harás lo que pida. No puedes disciplinar a los niños cansados ​​o enfermos; necesitan dormir y que los cuides.

7) Haga sugerencias si el niño está inquieto o necesita que lo abracen

Si su hijo está inquieto o nervioso, puede invitarlo, por ejemplo:.

  • ya sea que quiera mimos o un masaje de "pizza" .
  • si quiere sentarse contigo.
  • tanto si queréis cantar juntos como si preferís mirar un libro.

Quizás sea buena idea una sesión de juegos más dinámicos, como boxeo al aire, fútbol con globos, saltar sobre cojines gruesos, dar vueltas, bailar al ritmo de la música, etc. Todo esto se puede hacer en interiores, o también se puede salir a jugar y divertirse en el parque infantil

8) Deja que tu hijo elija, pero dentro de ciertos límites

Dale a tu hijo la opción de elegir, pero establece tú mismo los límites. De esta manera, dejas claras tus expectativas y demuestras tu firmeza. Aquí tienes ejemplos para diversas situaciones cotidianas:

  • ¡Ahora tenemos que ordenar! ¿Lo hacemos juntos o lo harás tú solo?
  • "¿Qué pantalones te gustaría ponerte: los verdes o los rojos?"
  • "¿Quieres sentarte en mi regazo en el autobús o en tu propio asiento?"
  • "¿Me coges de la mano o prefieres ir sentado en el cochecito?"

9) Utiliza una pequeña competición o un juego

Si tu hijo se entretiene, pero tú tienes mucha prisa (por ejemplo, para una cita importante), prueba con una pequeña competición o un juego. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • "Tenemos que irnos pronto. ¿A ver quién se viste primero?"
  • Utilice un reloj de arena/temporizador de huevos o un despertador.
  • Vestirse mutuamente: "Tú me pones los zapatos, yo te pongo los pantalones..."

10) Observa qué va bien y mantente atento a ti mismo

Los padres de niños pequeños lo saben: siempre hay momentos realmente difíciles. Al final del día, reflexiona sobre la frecuencia con la que tu hijo colaboró. Quizás te des cuenta de que no fue tan raro después de todo. Dedica tiempo a cuidarte y recargar energías con regularidad; por ejemplo, desayuna con amigos, ve al cine o da un largo paseo.

Avísame si tienes más ideas creativas, las transmitiré: Contacto

Aquí encontrarás más consejos sobre crianza de los hijos de Ulrike Glingener


Ulrike Glingener es trabajadora social titulada y lleva más de 20 años trabajando en la Aldea Infantil SOS de Bremen . Junto con la Oficina de Servicios Sociales (AfSD), forma parte del Centro de Intervención Temprana del Sur . Quienes estén interesados ​​pueden reunirse con Ulrike Glingener en alguno de los numerosos programas para madres y padres que se ofrecen en el Centro de la Aldea Infantil SOS o en el Centro Vecinal de Huckelriede